Cuando dos hijos deben compartir habitación, el espacio se convierte en un recurso valioso. Juguetes, libros, ropa, escritorios… todo necesita su lugar, y muchas veces no hay metros suficientes para lograrlo. En el distrito madrileño de San Blas, donde muchas viviendas tienen habitaciones compactas, encontrar soluciones prácticas es clave. La sigue leyendo